Actualización 22/05/2026
¡Lee el blog anterior por si quieres entrar en contexto!
Parece que ya sé como vencer a un enemigo que tira fuego y ataca como Lobezno.
El truco es 1234.12345..1 ¿lo pilláis? Yo tampoco, así que usé la barrena para dejarlo ciego y a tomar por culo.
Sin saber en que dirección avanzar, volví al templo, pero no había nada allí para mi.
Vagué perdida sin saber que hacer, hasta que en un acantilado encontré dos molinillos de viento, uno blanco y el otro blanco y rojo, su forma me recordó algo, le debía una flor blanca al gordito del principio de la zona.
Vagué perdida sin saber que hacer, hasta que en un acantilado encontré dos molinillos de viento, uno blanco y el otro blanco y rojo, su forma me recordó algo, le debía una flor blanca al gordito del principio de la zona.
Hablé con él y el juego me ofrecía la opción de darle un molinillo o el otro, él me pedía el blanco, así que ese le di.
Su siguiente diálogo fue doloroso, me suplicó que lo hiciese desaparecer, que quería ir a cuidar a los niños que habían sido asesinados por los monjes al intentar convertirlos en niños de las aguas rejuvenecedoras.
El juego solo me permitió decirle que no podía hacerlo (me imagino que tendré que volver en un futuro).
El juego solo me permitió decirle que no podía hacerlo (me imagino que tendré que volver en un futuro).
Seguía perdida, así que sin nada más que hacer, volví al castillo, a donde el destino que había tratado de evitar me aguardaba.
Genichiro Ashina.
Esta vez me tomé los combates en serio, me aprendí sus combos, cuando parry, cuando esquiva y cuando salto, interioricé cada uno de sus gestos, hasta que ambos fluimos en una danza de la muerte.
Joder, estoy enamorada de él.
Al fin lo vencí, pero la pelea aún no estaba terminada, porque él, por su pais, había sido capaz de corromper su propia alma y cuerpo, se había convertido en un hereje, en...
El Relampago de Tomoe.
Esta segunda fase parecía más sencilla de vencer, pero había algo que la complicaba, sus malditos rayos, debía hacer algo al respecto, entonces, un colega me dio la solución:
"Tienes que cargarte al viejo de la katana que va vestido de azul"
Un viejo enemigo al que había ignorado demasiado tiempo, un mini jefe paciente al que veía cara a cara cada vez que era asesinada por Genichiro, debería haberlo imaginado, su muerte era la clave para vencer al Relámpago de Tomoe.
La Élite de Ashina.
Me costó menos de lo esperado, Genichiro me había enseñado a jugar a las malas.
Ahora tenía un arma secreta, ahora podía devolverle sus propios rayos, estaba lista para vencer al Relámpago.
La pelea fue dura, necesité varios intentos, pero logré derrotarlo, aunque escapó, así que... ¿lo volveré a ver?
Hablé con el peque amo, con Emma y con Isshin (el abuelo de Genichiro, un viejete bastante rico, que se parece sospechosamente al Tengu ese que nos pidió matar ratas).
Tuve una buena sesión de lore, pero al final me quedé con tres informaciones importantes:
Debía volver al templo Senpo, porque ahora tenía un objetivo, conseguir la espada mortal.
Debía volver a la zona nevada de los bazucas, no podía seguir huyendo.
Debía investigar algo sobre un cerezo marchito, extraño.
Debía volver al templo Senpo, porque ahora tenía un objetivo, conseguir la espada mortal.
Debía volver a la zona nevada de los bazucas, no podía seguir huyendo.
Debía investigar algo sobre un cerezo marchito, extraño.
Mi primer objetivo fue el Templo Senpo, ya había avanzado mucho allí, solo me faltaba rematarlo.
Cuando llegué al interior del templo algo era distinto, el monje raro ya no estaba, en su lugar había una campanita, y al tocarla, comenzo uno de los jefes más divertidos de Sekiro.
Cuando llegué al interior del templo algo era distinto, el monje raro ya no estaba, en su lugar había una campanita, y al tocarla, comenzo uno de los jefes más divertidos de Sekiro.
Los Monos del Biombo.
Un divertido puzle donde encontrar, perseguir y atrapar a estos cuatro y diferentes monicacos.
Cuando lo logré, una voz me teletrasportó a un pequeño templo y allí conocí a la Niña Celestial, la única niña que sobrevivió a los experimentos de los monjes.
La niña me dió la espada mortal, capaz de matar a los inmortales; y arroz, ¿os acordáis que había una viejita que me lo pedía?
Le llevé el arroz a la vieja, y ella me dio la respuesta a un puzzle que llevaba tiempo comiéndome la cabeza, una extraña cometa que encontré al inicio de la zona del templo.
Fui donde la cometa, y con una técnica que había conseguido, convertí a una rata en mi marioneta para que volase la cometa.
Volví donde la vieja y utilicé la cometa para cruzar un gran precipicio, que me llevó de nuevo a la zona de la nieve y los bazucas, pero en otra parte.
Volví donde la vieja y utilicé la cometa para cruzar un gran precipicio, que me llevó de nuevo a la zona de la nieve y los bazucas, pero en otra parte.
Era una señal, debía volver donde la cabeza del buda y vencer a Shirafuji Ojos de la serpiente.
Continuará
Da mucho por culo Genichiro, pero su pelea es buenisima, me emociona saber como vas avanzando y leer como son tus peleas con los jefes.
ResponderEliminarTengo muchas ganas de la siguiente entrada!!! <3333
Estoy en ello jejeje, ahora que hemos acabado el curso tocará retomar el gameplay
Eliminarme encanta leer como vas avanzando en el juego, aun que no te miento, cada que leo una entreda tengo que ir a google a buscar el juego por mi mala memoria T.T.
ResponderEliminarpor favor sigue escribiendo plis
Amo que leas esto sin haber jugado al juego ajajjaj
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